A propósito del ascenso del Necaxa, unas pequeñas peticiones:
A Luis Armando Reynoso Femat:Ya estuvo. Por favor. Desde que fuiste presidente municipal, en tu campaña para ser gobernador e inclusive ya estando en el puesto, has utilizado a este equipo de todas las maneras habidas y por haber, al grado que estoy certero de que el capital político que te podía dar ya lo exprimiste en su totalidad, por eso te pido:
ya basta.
El poner a tus cuates al frente del equipo -de seguro para administrar el dinero invertido (que no era tuyo, por cierto) - no ayudó más que a llevar a un equipo histórico del futbol mexicano a una debacle deportiva sin precedentes, aunado un alejamiento total de la afición, aquella que en el primer año llenó el estadio en TODOS los partidos.
Por favor, ya ni siquiera intentes capitalizar el logro deportivo de este conjunto en algo político que sirva sólo a tus propios revanchismos e intereses.
Simplemente empaca tus cosas y prepárate para irte, en diciembre.
A Martín Orozco o Carlos Lozano:
Alguno de ustedes dos va a ser el sucesor de Luis Armando, por lo que mi petición es más o menos la misma: Ni se acerquen. En serio, ninguno de ustedes tuvo nada que ver con que el equipo llegara a Aguascalientes, y estoy casi seguro que en su momento ambos criticaron el uso político que se le dio, así que ni se les ocurra llegar a usarlo como herramienta. Se verían ridículos y los ciudadanos no nos chupamos el dedo, sabemos que sólo lo harían por conveniencia. Así que, por favor, al que llegue a gobernador, olvídese de que tenemos equipo en Primera División, dejen que sea la empresa dueña del mismo la única que lo maneje y no intenten meter su cucharota. Para eso ya tendrán otras secretarías y dependencias, los gobernadores deben salirse del futbol profesional. Y si no me creen, sólo volteen a ver el problema en el que se metieron en Veracruz y Chiapas.
A Emilio Azcárraga Jean:
No remuevas nada, por favor. No extrapoles el pésimo manejo que le han dado al América -que supuestamente debería ser tu consentido - al Necaxa, el hermano menor. Por favor, deja que Necaxa pueda navegar fuera de la estela americanista, que pronta se apresta a robar a cualquier jugador que medianamente lo haga bien en los rojinegros, sólo para hundirlo junto con su marasmo. Deja a la directiva y cuerpo técnico -Alberto Ogarrio y Omar Arellano - que han entregado un excelente trabajo, y simplemente auméntales el sueldo acorde a la categoría a la que han regresado a este equipo. Deja a los jugadores que fueron más importantes, respeta los deseos del cuerpo técnico y trata de cumplir sus peticiones para reforzarse. De lo contrario, dentro de un año estaremos hablando de un nuevo descenso.
A directiva y cuerpo técnico:
Primero que nada, muchas felicitaciones, en serio. Lograron, en un año, algo que otras instituciones no han conseguido en varios años y aún con una millonada invertida -ergo, los casos de León y Veracruz -, eso sólo es resultado de un trabajo profesional, serio y comprometido. Pocos fueron los que creían en este proyecto (a mí me tocó estar en la presentación de Alberto Ogarrio y Omar Arellano, y aunque ambos señalaban que el objetivo principal era lograr el ascenso, muchos dudamos) y hoy nos han callado la boca a todos. Ojalá puedan seguir con el equipo en Primera División, entendiendo que tras este logro, sus bonos han subido y Televisa deberá hacer un esfuerzo extra para demostrar su agradecimiento con ustedes e intentar retenerlos.
A los jugadores:
También felicidades, el mérito es princpipalmente de ustedes. Mi única petición, es que demuestren que jugaban así no sólo por la ilusión de llegar al máximo circuito, sino que ese es su nivel, y ahora que han llegado, no se vayan a tirar a la hamaca. Les aseguro que si demuestran el mismo coraje, tendrán a la afición aguascalentense en la bolsa, logrando hacer del Estadio Victoria un fortín casi impenetrable.
A la afición de Aguascalientes:
Toca apoyar, demostrar que no somos villamelones. Yo sé que cada quien tenía definido a su equipo antes de que Necaxa llegara a la ciudad, pero eso no impidió que el primer año llenáramos el estadio en todos los partidos. Hubo un desencuentro con el equipo más adelante a raíz de la mediocridad en la que había caído, y eso lo entiendo. Pero debemos aprender de lo que pasó, y reconocer que fue muy doloroso el perder la categoría. No digo que se conviertan en porristas, no, cuando así se requiera, exijámosle juego efectivo y resultados al equipo. Pero no caígamos en el juego del villamelón, la mejor manera de apoyar es estar ahí, alentando. Y la mejor manera de exijir, es pacíficamente, llevando el mensaje hasta el estadio cada 15 días, en dónde lo podrán ver jugadores, directiva y cuerpo técnico. Recuerden, no porque ustedes dejen de ir, le van a dejar de pagar los jugadores.
Yo no le voy al Necaxa, y ya ni siquiera vivo en Aguascalientes, por lo que la falta de futbol realmente no me afecta; sin embargo, me da gusto que vuelva. Y por eso, porque me da gusto, es que les hago estas peticiones, porque no quiero volver a atestiguar un acontecimiento tan triste como lo fue el año pasado el descenso del equipo de Aguascalientes.
Abur
Luis Enrique Rodríguez Ruiz